
Además, el aceite de oliva virgen extra de la
Agroindustria Olix se perfila como un auténtico tesoro para la salud. Es el
alimento por excelencia de la apreciada dieta mediterránea. No en vano, el
verdadero zumo de aceitunas es desde antiguo la grasa monoinsaturada más consumida
del entorno Mediterráneo. Apreciado desde hace miles de años por su
extraordinario sabor, en la actualidad se ha constatado una estrecha relación
entre su consumo y una esperanza de vida más larga, que implica una disminución
de las enfermedades causadas en gran parte por los no demasiados saludables
hábitos culinarios occidentales.
En los años recientes, numerosos investigadores
médicos han fijado su atención en las virtudes de la dieta mediterránea en
general y del aceite de oliva virgen extra en particular. En un examen más
detallado, este ancestral líquido ha demostrado ser algo más que una fuente de
grasa monoinsaturada. Es también una rica fuente de antioxidantes y por lo
tanto ayuda a prevenir el daño causado por unas moléculas conocidas con el nombre
de "radicales libres" a los tejidos corporales. Los radicales libres
se han relacionado con enfermedades del corazón, cáncer y envejecimiento.
Además, el efecto beneficioso del ácido oleico favorece la disminución de la
coagulación de sangre en las arterias.
No obstante, las virtudes del aceite de oliva van más
allá de la protección contra las enfermedades cardiovasculares. Algunos de los
antioxidantes llamados "polifenoles" en el aceite de oliva pueden
tener la habilidad de destruir sustancias que lideran la proliferación de
células cancerígenas. Evidentemente, la investigación es necesaria para
resolver de qué modo se produce esta protección, pero la evidencia muestra que
las mujeres en los países mediterráneos sufren menos cáncer de mama que en países
como Estados Unidos y Australia, donde el porcentaje es muy alto.
El aceite de oliva también juega un importante papel
en la diabetes. La investigación ha demostrado que las personas que en su dieta
disfrutan del aceite de oliva tienen un mejor control sobre su diabetes y
niveles más bajos de algunas grasas en la sangre, cuando comparamos con la
dieta rica en carbohidratos normalmente recomendada para este tipo de diabetes.
Constatado está también el efecto protector que
produce el aceite sobre el metabolismo, las arterias, el estómago y la bilis.
Promueve el crecimiento durante la infancia y alarga la esperanza de vida en
los ancianos. Tiene un efecto único sobre los lípidos del suero sanguíneo.
Además, el aceite de oliva parece tener un efecto colagógico (expulsión de la
bilis) y un efecto terapéutico sobre las úlceras pépticas.
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